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SECUELAS DE UNA INTERVENCIÓN DE CORAZÓN: CASO REAL

SECUELAS DE UNA INTERVENCIÓN DE CORAZÓN: CASO REAL

Hace unos días acudió a nosotros uno de nuestros clientes a revisarse, como suele hacer mensualmente o cada dos meses, ya que arrastraba una hernia lumbar durante muchos años y actualmente mantiene nuestro sistema de prevención y revisión.

En esta ocasión el motivo de la visita no guardaba ninguna relación con el proceso discal por el que le hemos venido tratando,  sino para ser tratado de las secuelas de una reciente cirugía de corazón que le estaban todavía limitando la posibilidad de realizar las actividades mas básicas de la vida diaria.

Nuestro paciente de 42 años de edad nos explicó que  en una de sus visitas al médico para una revisión rutinaria  y tras haberle practicado una auscultación se le detectó un soplo en el corazón y se decide hacer un electrocardiograma. Como resultado le detectaron un reflujo en la aorta, ya que la válvula mitral no cerraba bien, por lo que se le recomendó operar y reconstruir la válvula fijándola con una anilla.

Nos cuenta que ha ido todo muy bien, la recuperación genial, hace ya dos meses de la intervención, pero está asustado, y con ciertas dificultades para poder realizar las tareas habituales. Además desde la operación ha estado sintiendo hormigueo en los dedos meñique y anular de la mano derecha, escotomas y manchas oculares en la zona periférica de la visión, alguna pérdida de estabilidad y mucha tensión en la zona de delante del cuello. Bien, cuál fue su sorpresa al ver que nosotros no le dimos mayor importancia, ya que como fisioterapeutas y osteópatas es nuestra labor conocer perfectamente la anatomía y la relación entre sus estructuras y sus funciones.corazon

Resulta que el corazón está conectado con diferentes estructuras que nos explican todos estos síntomas, a nivel ligamentario se conecta con la última vértebra cervical y las primeras vértebras torácicas, (Ligamentos Vertebro-pericárdicos) y a nivel del sistema nervioso existe un ganglio entre la última vértebra cervical y la primera costilla que da un nervio para el corazón, pero que también da las señales necesarias para que la sangre llegue a la perfección a todas las partes de la cabeza. Es por estas relaciones que al intervenir el corazón se produce un bloqueo articular en la zona de la última vértebra cervical y primeras torácicas, lo que afectará al nervio que va al dedo meñique y anular produciendo hormigueos, se alterará la función del ganglio que existe en esta zona, lo que producirá una modificación del flujo arterial que sube a la cabeza, que al ser insuficiente nos explica la pérdida de estabilidad y los escotomas en la visión, y finalmente la tensión en la parte delantera del cuello es por la operación misma y la tensión fascial que se produce.

Después de ver la relación de todos los elementos, planteamos el tratamiento y el pronóstico, que es de 1 sesión. Para que desaparezcan los síntomas solamente necesitamos darle movilidad a las zonas afectadas y reequilibrar los sistemas relacionados, por lo que manipulamos las vértebras torácicas altas y las cervicales más bajas y más altas, revisamos las tensiones de la fascia en la cicatriz del esternón y hacia arriba por el cuello, estimulamos el ganglio del que hemos hablado y movilizamos el nervio del dedo meñique y del anular.

Este tipo de tratamiento está ampliamente estudiado y demostrada su efectividad por nuestro fisioterapeuta y osteópata Juan José Boscá Gandía en su estudio para la obtención del D.O en Osteopatía (Repercusión de la manipulación de la charnela cervico torácica c7-d1 1ª costilla en pacientes afectos de cardiopatías)

Gracias al alto nivel formativo y de experiencia que nos exigimos en la Clínica de Fisioterapia y Osteopatía J.J. Boscá somos capaces de ver las relaciones existentes en el cuerpo que presentan una cierta complejidad para su correcto tratamiento,  y obviamente se requiere  un conocimiento muy exhaustivo de la anatomía y la fisiología  para dar solucióHuman_Heart_and_Circulatory_Systemn a los problemas que parecen más complicados en muy poco tiempo y con la mayor calidad posible de tratamiento.

Cada paciente es una oportunidad para nosotros de poder devolver salud y calidad de vida, este es un caso más en el que nos sentimos muy satisfechos de haber conseguido esa excelente recuperación,  no sólo por la mejora de sus síntomas postquirúrgicos que presentaba, sinó también por la mejora de su estado emocional.

Francisco Peris.
Fisioterapeuta y Osteópata que llevó el caso.